¡Cuidado con la SOPA, Lamar!

El título de este post no es una caída en la tentación del chiste fácil. Tiene que ver con los riesgos que trae consigo la actitud de quienes llevan adelante la iniciativa conocida como Stop Online Privacy Act (SOPA).

En este proyecto de ley el legislador norteamericano Lamar Smith propone que, en aras de defender el material protegido por derechos de autor,  el Departamento de Justicia de EEUU pueda solicitar el bloqueo de páginas de internet.

Cuando digo riesgos no me refiero a los peligros obvios que muchos han mencionado, y con más claridad que yo. Me refiero a la liviandad con que a veces se trata el tema.

La mayoría de las personas que hablan a favor de defender los derechos de autor en internet, habla con los argumentos de las empresas discográficas y cinematográficas, que son las que han hecho el lobby más fuerte en EEUU, y desde hace muchos años. El magnífico libro de J.D. Lasica “Darknet: Hollywood´s war against the digital generation” (Darknet: la guerra de Hollywood contra la generación internet) publicado en el 2005 expuso muy bien las fuerzas que se venían desplegando en esta pelea.

Internet ha causado una verdadera revolución en muchos aspectos: comunicacionales, sociales, culturales, etc. Un terremoto que algunas veces sacude las estructuras y las obliga a repensarse, como ocurre con el periodismo; otras veces causando una destrucción total, como pasó con la enciclopedia Encarta.

Pero quiero referirme al riesgo que no se ve: me refiero al exceso, al riesgo de abrir un dique que luego no se podrá contener. Cuando se avanza sobre las libertades con argumentos facilistas o retrógados (la ley argentina de propieda intelectual es de 1933) se pueden hacer desastres.

Siendo un tema tan amplio, es muy fácil que los legisladores (que no se destacan por sus conocimientos sobre internet) cometan  errores que luego será muy difícil reparar. O que no vean las propias infracciones, como le pasó al mismo Lamar Smith.

Según Jamie Lee Curtis Taete, de Vice.com, el mismo Lamar Smith infringió los derechos de autor del autor de la foto que tiene como fondo su sitio web. ¿Cómo es esto?

Pues bien, Curtis dice en su post que se le ocurrió rastrear el origen de las fotos que decoraban el sitio web del legislador. Y nos dice que  encontró dos casos en los que el autor de las fotos, el fotógrafo D.J. Schultze, no fue mencionado como tal. ¡Ups!

Posiblemente don Smith haya pensado que los derechos de autor rigen sólo para el cine o la música. Quizás haya pensado que todo esto era mucho más sencillo…

El sitio de Smith fue modificado luego del post de Curtis, pero el desliz ya había sido registrado. Y muestra claramente cómo muchos de los que quieren legislar sobre temas que no conocen, pueden equivocarse y mucho.

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Acerca de Alejandro Tortolini

Docente, investigador, curioso empedernido.
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